4 de abril de 2016

Lejos

¿Fácil? Fácil sería haberme quedado en casa, seguir esperando a que me llamen para alguna entrevista e irme a dormir con mi novio al lado. Fácil hubiera sido irme a cenar con mis amigos, estar ahí cuando es su cumpleaños o que me hagan reír cuando estoy desanimada. Fácil hubiera sido no sentirme sola. ¿Fácil? ¿Porqué conformarse con lo fácil cuando puedes aprender tanto de lo complicado? Si, nos gusta complicarnos y si lo pienso bien, al final salen cosas muy bonitas cuando damos un rodeo y no vamos directos. Si me preguntan diré que echo de menos muchas cosas pero que no me arrepiento. Eso si que no vale la pena… ¿arrepentirse de aprender, de crecer, de conocer? Tengo un trabajo que me encanta, unos compañeros a los que adoro y que me hacen ir feliz a trabajar, estoy aprendiendo mucho a nivel profesional y se me valora en lo que hago, he conocido una nueva cultura (porque si, pese a lo que yo pensaba, no hace falta cambiar de país para que el cambio en la forma de vida se note), una nueva ciudad…
Vuelvo a casa cuando puedo y veo películas en streaming con mi novio (“estoy en el segundo 3, cuando den y 54 le damos a play”); mis amigos me mandan videos y audios para hacerme sentir que estoy presente; mis nuevos amigos, mis amigos valencianos, me hacen reír y me llevan a comer, a pasear y a conocer sitios nuevos; hablo por skype con mi madre y con mi abuela, y por whatsapp! Y veo crecer a la chiquitina del grupo por fotos imaginándome la próxima vez que la cogeré en el “colo”.
Y si, me encantaría vivir más cerca del trabajo, no tener que andar tanto hasta la boca del metro, no tener que hacer transbordo, poder ir a desayunar en pijama (o en bragas), usar la cocina, o el horno, o hasta el microondas; tener un congelador con helado, tener a mi novio al otro lado de la cama, darle sorpresas a mis amigos…
Pero no, no quiero lo fácil, me conformo y estoy feliz con lo que tengo, que es mucho. Y mis amigos seguirán ahí, y mi familia, y el frío en invierno, y el sofápelimanta mientras fuera llueve, y los cumpleaños, y los viajes…
O quizás sólo sea una forma de autoconvencerme…